40 años ante el micrófono… Wilmer Rafael Hernández: Entre la Maxiteca y Reacción en Cadena (Video)

Nos inscribimos en un curso de Locución que sería dictado por el periodista y profesional del micrófono Julio César Camacho, entonces laborando en Radio Central 970 KHz., cuya sede funcionaba en la avenida Miranda, hacia el Oeste, en Maracay. Él cursaba segundo año de Ciencias mientras que yo estudiaba primer año de Humanidades, en las aulas del Instituto Educacional ‘Aragua’ bajo la dirección de la profesora Caridad Querol Niño y las exigencias en cuanto a la lectura por parte del profesor Santos Martínez, el mismo que sus alumnos de siempre, como Consuelo Jasmín Velásquez, Gipsy Suárez y mi persona jamás olvidaremos.
El ‘pitazo’ acerca del curso a compartir me llegó por intermedio de mi tia-madrina Sonia Maggio, encargada de la administración en Radio Central. Mi mamá María me respaldó, como siempre lo ha hecho.
Las clases serían impartidas en uno de los salones del Colegio ‘Los Próceres’, de la Ciudad Jardín. Dos veces a la semana, a razón de dos horas por cada sesión, acudíamos a compartir conocimientos de cultura general, el Reglamento de Radiodifusión mientras que las prácticas se realizaban en la estación aragueña.
Ahí conocimos al ‘señor’ Adelmo Bonfantti, voz que aseguraba que el era el mayor del grupo que totalizaba unos diez participantes. Por cierto que el señor Bonfantti fue el único que recordó con exactitud una de las preguntas de cultura general: los períodos de las Guerras Mundiales. Desde entonces, las llevo grabadas entre mis recuerdos: de 1914 a 1918 y de 1939 a 1945. Al cabo de tres meses que duró el curso mantuvimos las ‘prácticas’ en un equipo que tenía Leo y, por lo general, mis tareas consistían en, supuestamente, narrar, comentar y hasta pasar los comerciales de ‘un partido de béisbol’ que inventamos entre los dos y que consistía en hacer hasta temporadas completas, con sus récords y cosas por el estilo. El juego lo adornábamos con barajitas, las mismas que (cosas de muchachos) agarrábamos para ‘pintarle bigotes’ y demás ocurrencias a los pequeños cartones, arruinando, de paso, el valor que adquirirían con el tiempo. (Muchacho no es gente, más de una vez le escuchamos a nuestros abuelos). Bonfantti obtendría su certificado más adelante.

¡Cumpleaños Feliz…y directo para Caracas!
El sábado 8 de febrero, vale decir al día siguiente de mi cumpleaños 17 nos fuimos a Caracas a presentar nuestra prueba. Fue en un centro educativo en El Paraíso. Recuerdo que en la prueba escrita me correspondió sentarme detrás de la actriz América Alonso cuyo programa, en compañía de Jorge Félix, no nos perdíamos semanalmente, ‘Casos y cosas de casa’. Escuché claramente cuando alguien la ayudó en la respuesta de una pregunta de Historia de Venezuela, que a mi también me faltaba, y…me la copié.

Era otra la manera de evaluar a los participantes. La voz más fuerte del jurado anunciaba, pasado el mediodía, los que habían ‘sobrevivido’ y decía “Los que no sean nombrados, se pueden retirar a prepararse mejor para una próxima oportunidad”.
Sobrevivimos. Tres jurados a la hora del oral. Alguien podría decir, con relación a los examinadores, ‘una malo, uno intermedio y otro bueno’. Al menos por la cara que mostraban. En lo particular, nos habíamos preparado para la improvisación con temas ‘peluos’ como el V Plan de la Nación, lo del Esequibo, las relaciones entre Colombia y Venezuela, la Reforma Agraria y sus logros, las guerras libradas en territorio venezolano y cosas por el estilo. Mi tema de exposición tuvo que ver con el Lago de Valencia y ‘eché el cuento del # 22…’ hasta que ‘el bueno’ del jurado dijo “suficiente, puede retirarse”. Gracias Dr. Manzanares.
Pasaron 64 días hasta que mi mamá María y yo nos trasladamos a Caracas a la sede del Ministerio de Comunicaciones a retirar el Certificado, el cual estaba firmado por el ministro de Comunicaciones, doctor Ramón J. Velásquez, personaje que tenía poco más de un mes ejerciendo el cargo. El # 5.066 corresponde al día 14 de abril de 1969.
Leopoldo García no aprobó; sin embargo, seguimos haciendo las prácticas, coleccionando barajitas, comprando una bolsa de pan con una Pepsi grande para aguantar dos y tres ‘juegos’ de lunes a viernes, y…haciendo ‘Variedades 45’, ese periódico del instituto sobre el cual hemos escrito en otras oportunidades.

La recomendación del locutor Juan Manuel Laguardia
Meses después fue el locutor y productor de radio, Juan Manuel Laguardia quien averiguó que yo era el locutor más joven de Venezuela. Y así me presentaba a través de Radio Maracay, entre enero y junio de 1970, ya (casi) bachiller en Humanidades.
Cuando quien en el futuro sería conocido nacionalmente como El Sargento Fulchola se marchaba para Caracas, luego de abrir la nueva etapa musical de Radio Maracay, en los 930 del dial, le comunicó al director de ‘su amiga del aire’ que tratara de tomar en cuenta al muchacho de los anteojos ‘culo é botella’ que andaba por ahí, el del pelo largo y quien usaba una medallita con el símbolo de amor y paz, porque estimaba que tenía ‘algo de madera’, gesto que eternamente le agradeceré a Juan Manuel. Por eso siempre he afirmado que “Mi carrera comenzó en una guardia de Laguardia”.


Finalizando julio de 1970 atendí a un llamado que me hizo Don Gilberto Mewa Moreno (con quien tengo una cita pendiente para los 70 años de Radio Maracay, en julio próximo) y pasé a ser parte de la nómina de Radio Maracay. Me ofrecieron 300,00 bolívares por ser el ‘discotecario’ de la emisora ya que no había chance como operador. No lo pensé dos veces. En la vieja discoteca de Radio Maracay tragué el polvo parejo limpiando (primero) y luego etiquetando y clasificando long plays y hasta discos de 78 r.p.m. Era una discoteca a la que nadie le había metido la mano desde su fundación en 1939. Para entonces estaba ubicada en la avenida Miranda, frente al Cine Maracay, diagonal a una arepera muy concurrida, en la que, de paso, una arepa de queso blanco costaba un bolívar y una de queso amarillo Bs. 1,25.
En Radio Maracay tuve la suerte de compartir con gente experimentada del micrófono, entre otros, David Olivares, Alfredo José Mena, don Alfredo Raben López, Alberto Díaz Castillo, ‘El Negro’ Marco Antonio López, Jorge Falcón, Juan Francisco Champion (1972), Rafael Sasanto Celis, mientras que entre los técnicos figuraban Pedro Rafael Blanco (mejor conocido como Peter White), Alfredo Raben Jr., Félix Romero Aular (quien me motivó para que escribiera en un periódico local), Antonio Deus (La Pantera Rosa), Alberto Molina y Alexis Bolívar.


En Radio Maracay estuve hasta el domingo 3 de marzo de 1974 cuando, faltando 5 para las 12 de la medianoche, anuncié “Neither One of us Wants to be the First to Say Goodbye” de la cantante Gladys Knight and The Pips. No sé si el público lo sintió igual, pero de mi parte ‘no quería decir adiós’.

La experiencia en los 930 del dial fue lo de la propia ‘universidad’. A Dios gracias, me pude pasear desde la redacción de un programa especial, la preparación de un resumen de favoritas, la redacción de textos publicitarios, leer noticias, redactar servicios públicos y hasta la presentación del disco Lo Mejor de Las 4 Estaciones para el sello Polydor, promociones, micros, mini-entrevistas desde la calle, relación con el diario Meridiano para, cada miércoles, hacerles llegar las favoritas de la emisora, producción de programas para varios colegas, hacer entrevistas o tener conversaciones con determinados artistas….y hasta con políticos, como ocurrió una noche de 1972 cuando el candidato Germán Borregales (del partido MAN) se presentó en los estudios acompañado del músico Publio Navarro, del grupo Geyser (“Cómo ser feliz”). Por cierto que el periodista Franklin Whaite, de El Nacional, decía que el partido de Borregales se llamaba MAN porque tenía un sólo hombre: él.
En ‘la estación del valle feliz’, como yo la identificaba, hicimos adaptaciones de Romeo y Julieta, El Padrino, Jesucristo Superestrella, Amigos (Friends), Melody (con música de los Bee Gees), el ensayo Bob & Mercy (dedicado a parte de nuestro bachillerato en el liceo ‘José Luis Ramos’), la obra El Minotauro y, algo de mucho impacto, como fue el caso de ‘La carta de Morela’, una especie de poema confeccionado por títulos de canciones (¡cómo la pedían!).
El programa que mayor cantidad de satisfacciones nos dejó fue “Maxiteca” (la misma que mantenemos al aire por MAX F.M. 92.9, rescatada por Mauricio Bellio), sobre todo en el horario dominical, entre 7:00 p.m. y 12:00 de la medianoche… Allí realizábamos especiales. El primero de ellos estuvo dedicado a Los Darts y Los Beatles, con sus grandes éxitos. En la presentación, colocamos el tema de El Club del Clan, espacio del cual surgieron Los Darts, con Carlos Moreán, Víctor Jiménez y compañía.
Recuerdo que una noche se acercó el encargado de promoción del sello CBS Columbia para la región central y me llevó el álbum del Concierto de Bangladesh, muestra con la que hicimos un programa especial. Ese promotor es nuestro amigo Manolo Álvarez, el mismo que desde enero de este año nos acompaña los domingos a través de MAX, presentándonos su espacio “Desde el comienzo”. Manolo, a propósito, nos invitó al estreno del documental sobre ese concierto, en Caracas, y posteriormente nos facilitó una entrevista con La Nueva Generación, intérpretes del hit “Te marchaste”.

De los 930 a 92.9
Ha pasado algo de agua bajo el puente desde aquél entonces…unos 14.600 días. Algunos amigos nos llaman o nos escriben por el FB. La Maxiteca, por allá en 1972, la promocionábamos como el programa que tenía ‘Otra Música para Otra Gente’, slogan que cedimos a Raben Jr. y a su esposa Arelys (Súper Tiquita), propietarios de la discotienda ‘Arpegio’, de Parque Aragua, Maracay.
La primera mini-entrevista telefónica se la hicimos el 24 de abril de 1970 a ‘La Pavita Zanahoria’ Iris Verónica Moroldo, en cuya casa en la avenida Bolívar nos ubicó Raben Jr. para dejarnos el mensaje de Gilberto Mewa…gracias Alfredo, una vez más. La primera dedicatoria musical fue para la joven Mildred Pérez, quien estudiaba bachillerato en el ‘Aragua’; le dediqué el tema “Has perdido aquél sentimiento de amar”, interpretada por Dionne Warwick. Eso fue el sábado 6 de junio del ’70. Mildred, a propósito, está residenciada en Florida. Como dice la canción de Mary Hopkin, “Those were the days my friend…”
En ocasiones nos encontramos con radioescuchas que nos dicen “Mire, yo lo vengo siguiendo a usted desde que estaba en Radio…”
Gestos que se agradecen a quienes nos han acompañado en algún momento de nuestra vida profesional. Primero en Radio Maracay y Radio Universal (dirigida por Joe Márquez, El Indio), en la vecina Ciudad Jardín, y posteriormente aquí en Valencia, a través de Latina A.M. y F.M. (donde pasamos 31 años, un mes y 18 días, con don Santiago Sánchez González y Nelson Villalba)…Metro 101.5 F.M. con Roberto Sanna y Efrén Montilla y, desde el 5 de noviembre de 2007 aquí en MAX F.M. 92.9, Frecuencia Mágica, con mi ‘Doble Tocayo’ Rafael Hernández (“La Radio en Positivo”) y cada uno de los integrantes de esta gran familia que se esmera en ofrecerles a diario Radio para un Mundo Maravilloso..!

P.D.: Cosas del disco, de la vida…del Aire
El domingo primero de noviembre de 1970, en el programa “Así es la noche en domingo”, guardia por la que cobraba Bs. 20,00, coloqué 38 canciones, entre ellas “La casa del sol naciente” (Lone Star), “Te amo, me amas” (Anthony Quinn), “Manzanitas verdes” (O.C. Smith), “Con” (Charles Aznavour) y “Acuario, dejen al sol brillar en la piel desnuda” (5th Dimension). “Coincidencialmente” (?) esas canciones le gustan todas a una persona a quien conocería justamente tres años después…Como lo aseguraba cantando Rocío Dúrcal, “Amor en el aire”…O como me lo dijo una tarde don Gilberto Mewa en su oficina “Wilmer, uno nunca sabe quién te está escuchando…”

Fuente: Max 92.9FM Frecuencia Máxima y prensadigitalvenezolana.wordpress.com

Comentarios

  1. Una buena y completa historia radial del colega Wilmer Rafael Hernandez, pero el locutor mas joven para esa época fue Jose Daniel Arciniegas Jimenez, quien debuto el 22 de Diciembre de 1968, en el programa estudio dos, que conducía el recordado Joe Marquez, apenas Daniel tenia solo 18 años y 3 meses de nacido. También trabajo en la discoteca de Radio Maracay, organizando y limpiando vinilos, en el año 1967.

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    1. Gracias José Daniel Arciniegas... El material de este trabajo fue tomado de Max 92.9 FM y de www.prensadigitalvenezolana.wordpress.com. Nos complacería tener una reseña en el blog de su vida profesional ante los micrófonos. No contamos en la web con suficiente información sobre los locutores venezolanos y estamos tratando de darlos a conocer a las generaciones futuras. Mi correo es vicman088@gmail.com. Un saludo

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